Somos originarios de El Salvador. De parte de la organización de Al Otro Lado nos dieron el contacto de Casa de Luz. El tiempo que hemos estado en esta Casa nos la hemos pasado muy bien, nos han dado todo lo necesario que hemos ocupado. No nos ha faltado nada, nos han tratado súper bien, es una Casa donde no existe discriminación alguna. Todas las personas habitantes son tratadas con respeto y mucha atención, agradecemos por el apoyo brindado hacia nosotros. Esperando que Dios siga bendiciendo este hogar y las personas que brindan su tiempo y su atención al emigrante.